Madera

Tarima de Madera Natural para Interior: Ventajas, Inconvenientes e Instalación

La Tarima Interior de Madera Natural ofrece un gran valor decorativo e interesantes propiedades, y también alguna desventaja. Descúbrelas, junto con las principales especies de madera y tipos de instalación

Cuando hablamos de tarima de madera maciza hacemos referencia a aquella que está fabricada utilizando únicamente madera natural y de la misma especie. Es decir, compuesta 100% por madera noble.

Es el formato tradicional, el de los suelos de madera de cientos de años que podemos encontrar en los palacios europeos.

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Ventajas y Desventajas de los Suelos de Madera Maciza

¿Que ventajas y desventajas tienen los suelos de madera maciza de interior frente a otras alternativas como los laminados o la tarima multicapa?

Ventajas

Reparación. Se pueden realizar más acuchillados y/o reparaciones. En los laminados esta opción ni siquiera existe, y en la tarima multicapa el número de acuchillados vendrá determinado por el espesor de la capa noble.

Durabilidad. Frente a un correcto mantenimiento, un suelo de madera natural es para toda una vida.

Estética Real. No se trata de una imitación más o menos conseguido. Es madera y se siente madera. En los suelos laminados, aunque estén compuestos por un derivado de la madera, lo que entra en contacto con el usuario no deja de ser plástico. Este tacto real de la madera también puede conseguirse con la tarima multicapa.

Inconvenientes

Precio. Son por normal general más caros, ya que la madera maciza tiene un precio superior.

Estabilidad. La tarima multicapa y los laminados son productos industriales en los que se utilizan diferentes capas y procesos de prensado para entre otras cosas mejorar la estabilidad natural de la madera. Por tanto a la hora de instalar un suelo de madera natural hay que prestar especial atención a esta cuestión, es decir a los coeficientes de dilatación y contracción de la madera. Necesariamente no tiene porque ser un inconveniente siempre y cuando la instalación y el mantenimiento sean correctos.

Instalación. Los tipos de instalación recomendados para la tarima maciza son el encolado o sobre rastrel. Esto métodos son más lentos y complejos y por tanto más caros, que la instalación de una tarima flotante.

Especies o Tipos de Madera

Existen muchas especies de madera que se pueden utilizar para fabricar una tarima de interior. Entre ellas destacan:

Tarima Natural de Roble. La tarima de roble es todo un clásico y una apuesta sobre seguro. Es una madera resistente, estable, que acepta bien los acabos, de buena presencia y lo suficientemente abundante como para que su precio no sea excesivamente elevado. Existe diferentes tipos de robles, cada uno de ellos con características diferenciadoras, por lo que tendremos que asesorarnos al respecto. Por ejemplo el roble europeo tiene tonos más oscuros y su veteado aporta una apariencia rústica, mientras que el roble blanco tiene un tono más blanquecino y uniforme, más acorde con las tendencias de decoración actuales.

Tarima Maciza de Pino Maciza. En términos generales la madera de pino no suele ser la mejor opción para la fabricación de tarimas macizas. No es lo suficientemente dura, por lo que puede marcarse con cierta facilidad. Sin embargo es una madera barata, abundante, fácil de trabajar y acepta bien los acabados. De ahí que pueda ser habitual en algunas zonas, por ejemplo en el norte de Europa. Entre las especies de pino que podemos destacar para este uso se encuentran el Pino Laricio o el Pino Oregón.

Tarima de Wengué. El wengué es una madera de color oscuro originaría de África Central. Es una madera pesada y muy resistente. Ha sido muy utilizada no solo para la fabricación de suelos, también en ebanistería o mobiliario fino.

Tarima de Merbau. Se trata de una de las maderas más demandadas para la fabricación de tarimas de madera natural. No solo por sus decorativos colores, que van desde los tonos naranjas a los rojizos oscuros. También por sus características técnicas: muy resistente y estable, y excelente comportamiento frente a los acabados.

Tarima Maciza de Madera Haya. Esta es también una madera muy utilizada en este ámbito. Es originalmente de color claro, bastante blanquecina, aunque es habitual encontrarla vaporizada, un tratamiento que altera su color, hasta alcanzar tonos amarillos y anaranjados. Su uso no está recomendado en combinación con suelos radiantes, ya que es bastante nerviosa.

Tarima de Iroko. Este tipo de madera es especialmente demanda para suelos de exterior, aunque también es frecuente su uso para la fabricación de tarima interior. Es resistente, duradera y muy estable, incluso en ambientes húmedos. Tiene un interesante coloreado, con tonos que van del amarillo claro al marrón.

Tarima de Nogal. Es nogal es sinónimo de clase y estilo. Este tipo de tarima con tonos de color chocolate es muy demandado por su apariencia, pero también por sus resistencia y estabilidad. Suele tener precios elevados.

Tarima Natural de Jatoba. Esta es otra de las especies destacadas. Es muy resistente, duradera y estable. Aunque es una madera muy versátil, dadas sus características se usa casi exclusivamente para fabricar tarimas. Tienen principalmente tonos rojos y anaranjados, que se oscurecen con el tiempo. Si tuviéramos que encontrarle un defecto diríamos que, al igual que el haya, tampoco es recomendable su uso con calefacción radiante.

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Siempre es recomendable consultar el origen de la madera en cuestión y su certificación para evitar apoyar el consumo y contrabando de madera ilegal, que por desgracia es habitual en este sector.

La tarima Tricapa

Este tipo de tarima maciza esta compuesta por tres capas de la misma madera prensadas y encoladas. El objetivo de este proceso industrial es el reducir las dilataciones y contracciones naturales de la madera alternado la dirección de la veta de cada una de las capas.

Se trata de una solución ideal cuando se necesita una mayor estabilidad, por ejemplo cuando se vayan a usar piezas grandes (más de 1,80 metros) y/o si se trata de una instalación encolada.

En otras condiciones la tarima tricapa implicaría un sobrecoste innecesario.

Acabados Disponibles

Las tarimas de madera maciza se comercializan en 3 tipos de acabados: al natural, barnizado o aceitado.

Al natural o sin acabado. Es la opción elegida por aquellos que buscan un acabado personalizado. Si bien el coste de la tarima es inferior, al añadir el sobrecoste del acabado, el precio final se sitúa por encima.

Barnizado. Es el acabado más habitual para la tarima de madera maciza de interior. Ofrece una excelente resistencia a la abrasión y el mantenimiento es bajo. Consiste en crear una película superficial que sella la madera.

Salvo en casos de instalaciones en zonas de alto tránsito no será necesario renovar el acabado o acuchillarlo hasta pasados bastantes años, incluso más de 10.

Aceitado. Se trata de un acabado que penetra en la madera y la nutre manteniendo su apariencia natural. Se trata de un producto mucho más ecológico. Es necesario realizar nuevas aplicaciones periódicamente, entre 6 meses y 2 años en función del uso. Aunque por otro lado para estas renovaciones no siempre es necesario lijar, por lo que no es una tarea tan sucia. Y no es necesario contratar profesionales.

Además con el aceitado es posible hacer reparaciones locales sin la necesidad de tratar y/o lijar toda la superficie.

Tipos de Instalación para la Tarima de Madera Maciza

La tarima maciza de interior se puede instalar básicamente de dos formas: sobre rastrel o encolada al subsuelo.

Aquí encontrarás las características, ventajas y desventajas de ambos tipos de instalación de tarimas.

Este tipo de tarima viene normalmente machiembrada, lo que mejora y simplifica la instalación. La tarima machiembrada necesita algún tipo de fijación, principalmente clavos o adhesivos, para mantenerse unida. No es lo mismo que un mecanizado tipo click, que es que se utiliza para las instalaciones flotantes.

¿Instalación Flotante o con Sistema de Click?

Algunos tipos de suelos de madera permiten instalaciones flotantes, es decir aquellas en la que la tarima no se fija al subsuelo. Este tipo de pavimentos flotantes son principalmente los suelos laminados y la tarima multicapa.

La tarima flotante requiere un mecanizado para añadir lo que se conoce como sistema de click. Este permite unir o anclar las piezas entre si y que no se separen.

Este tipo de mecanizado no es habitual en la madera maciza, y por tanto no se hacen instalaciones flotantes con tarima de madera maciza. Lo más más parecido a una tarima maciza natural sería, como ya hemos comentado, utilizar tarima multicapa.